domingo, 14 de diciembre de 2008

Tan joven y tan viejo (Joaquin Sabina)

Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.
Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.
Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.
Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).
Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de algun
ade cuyo nombre ahora no me quiero acordar.
Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Un texto para que todos reflexionemos (POR ORNE).

El dilema de Heinz.

En Europa radica una mujer que padece un tipo especial de cáncer, y va a morir pronto. Hay un medicamento que los médicos piensan que puede salvarla; es una solución que un farmacéutico de la misma ciudad acaba de descubrir. La droga es cara, pero el farmacéutico esta cobrando 10 veces lo que le ha costado a el hacerla, el pago $1000 por la solución, y esta cobrando $10.000 por una pequeña dosis del medicamento. El esposo de la mujer enferma, el señor Heinz, recurre a todo el mundo que conoce para pedir prestado el dinero, pero solo puede reunir $5000. Le dice al farmacéutico que su esposa está muriendo, y le pide que le venda el medicamento más barato, o le deje pagar más tarde. El farmacéutico dice: "no, yo la descubrí y voy a sacar dinero de ella". Heinz está desesperado y piensa atracar el establecimiento y robar la medicina para su mujer.

Reflexionemos:

Si la enferma fuera tu mamá ¿Qué harías tú en el lugar de Heinz?

A mi que me perdone la Ética y la moral y que el farmacÉutico se meta su estudio en el bolsillo y le robarÍa la droga y algunas de sus pertenencias ya que si robo, robo a lo grande, y para hacer daño mejor lo hacemos bien, además de romperle vidrios remedios y más, más, y más, porque él no fue capás de respetar el derecho a la vida de la persona que estaba muriendo, por lo tanto no merece que se le respete ningún tipo de derechos, hacía su persona, como dice el dicho le diría al farmacéutico "no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan".

Fue mi simple reflexión, porque en un caso asi, no existe ética o moral que detenga los impulsos humanos.

MOW: TE DEDICO ESTE POST A VOS QUE ESTUDIAS BIOQUIMICA, NUNCA ME COBRES UN REMEDIO TAN CARO XQ YA SABES LO QUE TE VA A PASAR JAJA!!

TE KIERO VIEJA.

ATTE ORNE.

Diarios de Argentina