sábado, 23 de mayo de 2009

Tango Tradición y pasión Argentina




Originariamente, el tango nace a fines del siglo XIX de una mezcla de varios ritmos provenientes de los suburbios de Buenos Aires. Estuvo asociado desde un principio con burdeles y cabarets, ámbito de contención de una población inmigrante netamente masculina. Debido a que solo las prostitutas aceptarían dicho baile, en sus comienzos era común que el tango se bailara por una pareja de hombres.

Pero el tango como danza no se limitó a las zonas bajas o a sus ambientes cercanos. Se extendió también a los barrios proletarios y empezó a ganar aceptación "en las mejores familias", sobretodo después que el baile tuvo éxito en Europa.

La melodía provenía de flauta, violín y guitarra. Posteriormente, la flauta fue reemplazada por el "bandoneón". Los inmigrantes contribuyeron añadiendo aires de nostalgia a las canciones y de ese modo el tango se fue desarrollando y adquiriendo un sabor único.

Hoy el tango está más vivo que nunca, no como el fenómeno de masas que lo engendró, sino como incuestionable elemento identificatorio del alma porteña y en permanentes evocaciones desparramadas por todo Buenos Aires.

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